El campo y la ciudad están en una pelea constante. ¿Por qué?, yo no sé.
Me pregunto si hay que si o si elegir un "bando", como si uno fuera rosarino y tiene que hinchar por Newell`s o por Central. La gente lleva todo al clásico, al blanco o negro, al Susana o Mirtha, al tren o al avión. Y las cosas no son tan así, porque he visto que venden bombachas de campo en los shopping y celulares en La Pampa. También existen los premios Martín Fierro, en honor a un personaje gauchesco, y en su entrega jamás vi un ruralista. La gente de la ciudad va a descansar al campo, esto es muy contradictorio, yo no creo que los pitufos se vayan de vacaciones a la cueva de Gargamel. Estas cosas son las que me hacen pensar que no existe tal conflicto, es todo una cortina de humo y no exactamente del delta. Los argentinos somos conflictivos desde que nos inventaron. Todos somos dueños de la verdad, todos somos vecinos de un mentiroso, todos somos honestos menos los demás. Y siempre los que menos se benefician son los mismos, ni los del campo ni los de la city sino los otros, nosotros, todos. Nadie "es" del campo y nadie "es" de la ciudad. Si esto se lleva al extremo deberían dividir el país como un día de Boca-River, entonces los "del campo" tendrían que andar por un lado y los "de la ciudad" por el otro. Cada uno con su gorra, bandera y vincha. Habría barrabravas, un permanente operativo policial y un partido sin fin. Espero que algún día los argentinos nos sinceremos y desinflemos el pecho. Mientras tanto las milanesas de soja son un boom en Palermo Soho.
miércoles, 14 de mayo de 2008
martes, 6 de mayo de 2008
Las flores...¿Que son?
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